El Museo Louvre ha sido levantado en el viejo castillo de Louvre, que llegó a ser un palacio real – el origen de este edificio se remonta al s.XII; pero, con el paso de los años, sufrió una serie de remodelaciones, sobre todo, en la época renacentista. En sus mejoras, tanto arquitectónicas como decorativas, han trabajado desde Claude Perrault y, pintores tan importantes como Simon Monet y Charles leBrun, durante el pasado s. XVII, hasta Delacroix y Georges Barque, que tienen el honor de haber sido los que se encargaron de pintar los techos del edificio. Tras varias modificaciones, hoy en día, nos encontramos con una gran museo, que posee un recorrido de varios kilómetros de longitud, si colocáramos las distintas salas y pasillos, de manera seguida. En los años 80, vivió una remodelación muy importante, al construirse, entre otras cosas, la famosa pirámide de cristal. Esta fue diseñada por el famoso arquitecto Leoh Ming Pei que se inauguró en el año 1989. De esta manera, se lograba organizar, de una mejor manera, la entrada de los miles de turistas que llegan, cada día, que desciende por ella, hasta un recibidor, a partir de la que se puede entrar a las distintas salas del museo. Una de las ultimas salas en inaugurarse fue en el año 2008, y que se vuelca en el arte del Islam. Las colecciones de arte que vemos en el museo son de distintos tipos: las colecciones reales, colección Campena, de pintura de la época medieval italiana, que fue comprado por Napoleón III, la increíble colección de la escuela flamenca y holandesa de Luis XVI. Un hecho importante es que, en las últimas aportaciones, debemos señalar una donación realizada por el diseñador Yves Saint Laurent, que cedió un importante retrato pintado por el pintor español Goya.
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