Historia de la Torre Eiffel

La Torre Eiffel

No cabe duda de que la Torre Eiffel es el símbolo indiscutido de la hermosa ciudad de París. Ningún turista puede irse de la capital francesa sin antes visitar esta imponente maravilla de la arquitectura.

Hoy día los parisinos la conocen con el cariñoso sobrenombre de la “Dama de Hierro”, debido al material con el que está construida, pero no muchos conocen su historia.

La Torre Eiffel se erigió con el objetivo de dar vida a París y en conmemoración del centenario de la Revolución Francesa. Fueron numerosos los proyectos que se presentaron para ese fin, entre los que se encontraba la construcción de una gran estructura de metal que podría ser observada desde largas distancias, la cual se concretaría de la mano del ingeniero francés Gustav Eiffel. Resulta curioso que la torre que actualmente enamora tanto a extranjeros como a lugareños, en su momento haya causado un gran rechazo general en la sociedad parisina. Finalmente la estructura fue inaugurada el 31 de agosto de 1889, después de tres largos años de obras y confrontaciones.

Aunque hoy pareciera inconcebible, lo cierto es que la Torre Eiffel pudo ser demolida en 1900, fecha que se fijó para desarmarla debido a que los parisinos no estaban contentos con ella. Muchos admiradores de la construcción intentaron en vano defenderla y encontrarle un uso práctico, hasta que la armada de Francia llegó a la conclusión de que era un sitio idóneo para instalar equipos de radios y antenas.

Actualmente la dama de hierro francesa es el principal atractivo de París, cuenta con 324 metros de altura y alberga un total de tres plataformas en las que es posible encontrar restaurantes y tiendas. Por último, cabe destacar que las vistas de la ciudad que se pueden obtener desde la última planta de la torre son espectaculares y, por supuesto, no aptas para acrofóbicos.

Imagen: publicada bajo licencia CC BY-SA 2.0 en el Flickr del usuario unicellular.