La Torre Eiffel

La Torre Eiffel

La Torre Eiffel es, sin duda, el monumento más emblemático de la ciudad de París. Muchas personas, sobre todo residentes de la capital francesa, la concocen también como la "Dama de Hierro" o la torre de los 330 metros -o sea, “la tour de 330 metres”, en clara referencia a su altura.

Su mítica estructura de hierro fue diseñada por el famoso arquitecto francés Gustave Eiffel y por su equipo para la Exposición Universal de 1899, que se celebró en la capital francesa. Con el paso de los años, pasó de ser un edificio para hacer ensayos en el campo de la física, a ser todo una seña de identidad francesa, ya no sólo de la ciudad, si no de todo el país. Es el monumento de pago más visitado de todo el mundo, con unas 6,9 millones de turistas al año. Su importancia también aumentó a partir de los años 70, cuando el sector del turismo sufrió un “boom” en el país.

Como dato curioso, la Torre Eiffel fue el edificio más alto del mundo, hasta que en el año 1930, se levantó el famoso edificio Chrysler, en la ciudad de Nueva York. Resulta curioso saber que en la época de su construcción no gustaba a todo el mundo, que lo veían como un monstruo de hierro. Según sus creadores, nacía como como parte del centro de exposiciones y experimentos de la exposición de 1899 y al mismo tiempo, era una manera de celebrar el primer centenario de la mítica Revolución Francesa. Fue levantado en un lugar épico de la ciudad, en el Campo de Marte sobre el Río Sena

En la actualidad, el monumento es administrado por la “Sociedad para la administración de la Torre Eiffel”. Desde 1888, se ha convertido en el lugar preferido por los parisinos, para celebrar el 14 de julio -día de la independencia- y, sus maravillosos fuegos artificiales decoran el cielo, incluso, en Fin de Año.

Imagen: publicada bajo licencia CC BY-SA 2.0 en el Flickr del usuario Florencia Lewis.