
La isla de Saint- Louis es una de las dos islas -la otra, es la famosa isla de la Cité-, que se encuentra bañada por las aguas del río Sena, en el famoso distrito IV de la ciudad de París. El nombre se lo dio el propio rey Luis IX de Francia. La isla está unida al resto de la ciudad, gracias a una serie de puentes. Y, gracias al puente de Saint Louis, también está conectada a la isla de la Cité. Curiosamente, en esta isla – en un primer momento- nos encontrábamos con un terreno destinado al pasto de ganado y al almacenamiento de madera. Durante los reinados de Enrique IV y Luis III, durante el siglo XII, se realizó una planificación urbana, con planos, que fue todo un ejemplo para toda Europa. Era un lugar paradisíaco, en medio de la ciudad: no tenemos estación de metro, sólo hay dos paradas de autobús, y las calles son de una única dirección, o sentido. Además, nos encontramos con varios restaurantes, tiendas, heladerías a pie de calle y cafeterías. Por otro lado, nos encontramos con una preciosa iglesia, la de St. Louis.
Por otro lado, nos encontramos con un hecho curioso, es aquí donde se inicia uno de los cuentos de Julio Córtazar, “Las babas del diablo”, obra en la que se basó Antonioni, para poder crear la película “Blow- up”. La isla que podemos visitar, hoy en día, es casi idéntica a como fue diseñada, en el s. XVII, por los arquitectos del rey. Además, nos encontramos, tal vez, con el mejor ejemplo de típica arquitectura que se hacia en la ciudad de París, que es conocido como “Grand Siécle”. Además, nueve de sus construcciones son consideradas “monumentos históricos” y, 29 pertenecen al “inventario de los edificios históricos”. Además, los habitantes de esta isla solían ser personas de un nivel económico bastante alto. O sea, aquí solía vivir la gente rica de la ciudad.
FOTOS: FUENTE



