La Ópera de París

Ópera de París

La Ópera de París es una de las tantos encantos que convierten a esta localidad de Francia en un destino turístico imperdible. Si te apasiona este tipo de espectáculos y tienes la oportunidad de viajar a la capital francesa, simplemente no puedes dejar de asistir a este establecimiento. También conocido como "Ópera Garnier" u "Ópera Antigua", se trata de uno de los edificios de mayor belleza dentro del territorio parisino, sin dejar de mencionar que es uno de los más emblemáticos de la urbe. Las razones para conocerlo son más que suficientes, por lo que en esta ocasión en particular trataremos sobre sus características principales.

En primer lugar, es fundamental considerar que la Ópera es un verdadero símbolo dentro de París. Se pueden obtener impresionantes vistas del edificio desde la isleta central de la denominada Plaza de la Ópera, la cual diariamente se llena de visitantes que se reúnen allí para tomar excelentes fotografías de la construcción. Asimismo, no podemos dejar de mencionar que este establecimiento se ubica en las cercanías del Museo del Louvre, por lo que es muy sencillo hallarlo.

Es importante tener en mente que el edificio de la Ópera parisina fue erigido en el período comprendido entre los años 1861 y 1874, sin dejar de mencionar que es obra del arquitecto Charles Garnier. En sus comienzos se constituía como un lugar de reunión para las élites, en donde sólo ĺa burguesía y la aristocracia tenían el privilegio de asistir. Actualmente es un rincón popular, en el que se realizan espectáculos de ballet y ópera clásica. A pesar de esto, esta edificación sigue sorprendiendo hoy en día por su enorme tamaño, su ostensosa decoración, sus ambientes elegantes, su fascinante escalera de entrada y sus hermosos candelabros.

Imagen: publicada bajo licencia CC BY-SA 2.0 en el Flickr del usuario Ivo Jansch.